Maracaibo amaneció dormida, sin electricidad y sin transporte

Los marabinos tienen varios días sufriendo por los recurrentes «apagones» eléctricos. En sectores donde el corte del servicio duró más 12 horas, los vecinos decidieron salir a protestar trancando su calle.


Maracaibo despertó tarde. Eran las ocho de la mañana y el 80 por ciento de los negocios permanecían cerrados, solo vendedores ambulantes ofrecían sus servicios en las orillas de las carreteras. Los pocos locales abiertos vendían gracias a plantas de generación eléctrica, pero gran parte de la ciudad permanecía callada.

Los marabinos vivieron una oscura y lluviosa noche donde explotaron varios trasformadores eléctricos y una subestación ubicada en la avenida 11 con calle 86A en el sector Veritas. Esto provocó que el sistema de cargas colapsara hasta dejar a varios sectores sin electricidad por más de 12 horas.

Era lunes pero parecía domingo. A las 11 de la mañana el centro de Maracaibo se mostraba silencioso ante una población cansada y adormecida. Solo algunos locales estaban abiertos pero la mayoría tenía las Santamarías abajo. El carácter bullicioso y apresurado que otros días caracterizó a los buhoneros permaneció dormido esperando el tiempo de volver a casa y descansar.

Luego de más de doce horas sin electricidad, el servicio se restableció a las 12 del mediodía. Pero la felicidad duró poco. Pasó una hora y quitaron “la luz otra vez”. Esto trajo como consecuencia que en diversos puntos de Maracaibo, los vecinos se concentraron a protestas pacíficamente.

“Sin luz y sin transporte”

Los trabajadores que esperaban por más de una hora el autobús para llegar hasta su trabajo se quejaban por la “mala noche” que pasaron. “La luz se fue a las diez de la noche, no pude dormir bien, me levanté para trabajar y todavía no había llegado”. Dijo uno de los usuarios.

Rubén Esis, presidente de la Central Sindical Noroeste de transporte del Zulia, advirtió que si no se aplican medidas de ayuda a los transportistas, en cuestión de días podría desaparecer el transporte público tradicional. Lamentó que “el pueblo esté varado en la calle”, que la ciudad amaneciera como si se hubiera hecho un “paro de transporte” y que solo esté funcionando un cuatro por ciento de toda la flota.

El déficit de buses en las líneas es responsabilidad de los “apagones” ya que las estaciones de servicio recargan de gas las unidades por medio de compresores que requieren de electricidad para su buen funcionamiento, Indicó Ismael Palomar, directivo de la Asociación de Minibuses del 18 de octubre (Asocomi).

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